Si llorar mil días debo
para olvidarme de ti,
hoy lo haré
–a gritos o en silencio-
que duele en el alma
ser “la otra”
cuando no comparto corazón
con ninguna persona.
Hoy cierro para siempre
un episodio antiguo
Y si nos queda algo de bueno
es el consuelo
de habernos conocido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario